De nuevo la Sala Primera del Tribunal Supremo viene a reiterar , en Sentencia de 1 de febrero de 2017 (recurso 1928/2016), su doctrina en relación con la posibilidad de modificar los alimentos de los hijos de la primera unión , por el nacimiento de hijos posteriores, con base en el principio de igualdad recogido en el artículo 39 de la Constitución. La posibilidad de la modificación va a depender de la capacidad económica del progenitor.

Se mantiene que :

«el nacimiento de nuevos hijos fruto de una relación posterior, no supone, por sí solo, causa suficiente para dar lugar a la modificación de las pensiones alimenticias establecidas a favor de los hijos de una anterior relación, sino que es preciso conocer si la capacidad patrimonial o medios económicos del alimentante es insuficiente para hacer frente a esta obligación ya impuesta y a la que resulta de las necesidades de los hijos nacidos con posterioridad».